38 — as a tener que presentármelo.

38

— as a tener que presentármelo. —Esta noche, si quieres. Dejamos la universidad bajo un cielo encendido de moretones.Caminábamos sin rumbo fijo, más por acostumbrarnos al paso del otro que porllegar a algún sitio. Comprar Polo Ralph
Nos refugiamos en el único tema que teníamos en común,su hermano Tomás. Bea hablaba de él como de un extraño a quien se quiere, pero apenas se conoce. Rehuía mi mirada y sonreía nerviosamente. Sentí quese arrepentía de lo que me había dicho en el claustro de la universidad, que ledolían todavía las palabras que se la comían por dentro. Comprar Polo Ralph —Oye, de lo que te he dicho antes —dijo de repente, sin venir a cuento—no le dirás nada a Tomás, ¿verdad? —Claro que no. A nadie. Rió nerviosa. —No sé qué me ha pasado. Polo Ralph Lauren Barato
No te ofendas, pero a veces una se sientemás libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce. ¿Por qué será? Me encogí de hombros. —Probablemente porque un extraño nos ve como somos, no como quierecreer que somos. —¿Es eso también de tu amigo Carax? —No, eso me lo acabo de inventar para impresionarte.